Pene corazón

 

Es bien sabido que las mujeres estamos viviendo un proceso de “despertar” y de “empoderamiento” necesario pero nacido del enojo hacia nuestros compañeros y no sólo hacia los hombres que no conocemos y que nos “hacen sentir” violentadas, sino a nivel inconsciente, hacia nuestros abuelos, padres, hermanos, esposos e hijos. 

Estamos viviendo una tercera guerra mundial que poco tiene que ver con países, es una batalla de mucho tiempo entre hombres y mujeres que ha derivado en la polarización de la energía creativa más sublime y poderosa de la que venimos tod@s; la sexualidad universal. Por esto impera tanto caos, porque una no crea sin la otra, porque no somos capaces de rendirnos a aceptar que somos el mayor anhelo uno del otro. 

Mientras la mujer esté enojada con el hombre no podrá penetrar el corazón del hombre y derretir esa coraza que lo hace ser violento porque la forma de hacerlo es con amor y ternura. Cuando el hombre es penetrado por la mujer él puede dejar de proyectar rabia a través del sexo y re conectar con el valor se su semilla. 

El sexo contiene la energía masculina y el corazón la femenina. Nuestro mayor trabajo individualmente y en conjunto es reconciliarlas. Anatómica y fisiológicamente el pene del hombre y el corazón de la mujer son las herramientas que trabajando en conjunto nos pueden ayudar a elevar la conciencia, el problema es que energéticamente tanto el pene como el corazón están vacíos. 

Durante una relación sexual parece que nos entregamos pero en realidad estamos profundamente deshabitados, no hay nadie y si no hay nadie ¿quién crea?. 

Cuando la mujer asume su naturaleza de amor y ternura y el hombre se suelta a derretir su coraza podemos hablar de HACER EL AMOR, de rendirse, de vaciar y morir en esa danza de las energías que nos han creado y destruido al mismo tiempo. 

Esto dista mucho de la sexualidad que vivimos hoy. Las mujeres quieren ser princesas, los hombres actores porno, las mujeres buscan príncipes y los hombres actrices porno. El corazón y la sexualidad nos dan la oportunidad de matar eso a través de la entrega y la rendición de la mente y el control, nos abren la posibilidad de ser naturales, de sacar el miedo colectivo y de decirle que sí al amor. 

La mujer tiene la posibilidad de hacerle un gran regalo al hombre, el de abrir su corazón y ayudarle a sanar de adentro hacia fuera. Por algo actualmente se escucha tanto sobre problemas como disfunción o eyaculación precoz. El pene requiere de sangre para tener una erección, sangre que es bombeada por ¡EL CORAZÓN! Y si este se encuentra cerrado difícilmente la magia va a suceder. 

Por otro lado la eyaculación precoz encuentra su origen en la ausencia y el miedo a abrirse al amor y “quedarse”, en la desconexión contigo mismo y con tu pareja, estás pero no estás, te vienes para irte frente a la posibilidad de amar, de rendirte y entregarte a algo que te produce miedo por que nos asusta la posibilidad de morir y re crearnos. 

Cuando el corazón del hombre es despertado y abierto por la mujer, todos dejamos de actuar, cuando la mujer es penetrada con el corazón del hombre, la tierra y la semilla se hacen uno. 

Hombres y mujeres podemos darle una oportunidad a amar. Si la locura sexual no le ha funcionado a la humanidad tal vez el amor pueda hacer un cambio, sólo es cuestión de rendirse y darle una oportunidad.

Sajeeva Hurtado.

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